Circulo vicioso
Estoy encerrado en una pieza de dos por dos, y hace frió. Está todo herméticamente cerrado, no puedo salir. Me entra la desesperación y quiero salir, golpeo las paredes, busco alguna parte en falso de la pared, pero no tengo suerte. De repente, surge un misterioso cañito, del cual empieza a salir agua caliente. Me quemo, siento el ardor en los pies, y lentamente sube el nivel, del agua y del ardor. Veo que no hay salida, e intento disimular mi ardor pensando en mis seres queridos, en aquellos que el libreto dice que fueron parte de mi felicidad pasada, ahora, cuando se que mis minutos son contados, que estoy en mis últimos instantes. El agua hirviendo ya me sobrepasó las rodillas e intento paliar el dolor recordando por ejemplo, a mis padres. Y no puedo ya recordarlos cuando estaban juntos, hace ya mucho tiempo; los veo por separado. Veo a mi padre, desvariando fruto de la pobreza, de la desesperación que representa para un egocéntrico descubrir que no tiene lugar en este mundo, llegan...